2/10/08

El perfume de nuestra tierra



Hace no mucho y con, al parecer, buena acogida, se ha estrenado la película basada en el best-seller de reciente hornada,"El niño de el pijama a rayas";tanto a traves de los medios como por algún conocido me han llegado los parabienes, fuerza emotiva y caracter edificante de una historia sobre la "imposible" amistad de un niño judío y otro, vástago de un oficial en un campo de exterminio que ,por su edad,carece de las claves para captar la vergonzosa y cruel realidad que lo envuelve y a la que,de un modo ineludible,se verá obligado a abrir los ojos.
El caso es que él que suscribe se ha puesto a hacer memoria de un tiempo en el que la tele no era ese trasto infame,que me sirve de soporte a los "deuvedeses",y en el que emitían-siendo un zagal-la serie "Holocausto",tanto me impactó que no tardé en hacerme con la fidedigna y nada imparcial novela "Exodo", en el que de un modo épico se narra la gesta de parte de el pueblo judío hasta su constitución en estado,al que seguirían-me dio fuerte por el tema y con intervalos razonables,-"Oh Jerusalen",magnífico y aún recomendable documento de Dominique Lapierre y Larry Collins y,algo mas tarde-faltaría más-el "Diario de Ana Frank".Este último,confieso me dejo especialmente tocado.La lucidez e integridad de Ana,su perspicacia e incluso, a ratos, su humor, con el terror acechando tras los muros eran-y serán- un símbolo vivo de lo que esa gentuza estuvo a punto de diezmar para siempre,un pueblo que desde Maimónides a Woody Alen,pasando por Marx y Einstein,ha hecho con sus aportes que el homo sapiens sapiens-única raza que admito- sea un animal mucho mas digno y presentable...casi siempre.Dicho esto,y cambiando de tercio,aún tengo frescas en las retinas fotogramas de "Verano de corrupcion","La lista de Schindller" o la memorable y lograda "La vida es bella" de Roberto Benini-o como se escriba-acercamientos y justos homenajes a un episodio que debería quedar en nuestra memoria de la infamia pero,pese a ello,me van a disculpar,ni tengo el libro con el que empecé esta glosa en lista de pendientes ni me seduce,de inmediato,ver la película , el que me tienta,y ya tengo en mis estantes, lo publicó una autora,Kenice Maurad, hace unos años y su nombre es "El perfume de nuestra tierra" y en el pretende dar voz,entre otras, a cientos y miles de palestinos,en la Cisjordania y Gaza ocupadas, que solo el pasado año vieron como mas cien niños-sus hijos-eran abatidos a tiros.Los campos de exterminio nazi,por fortuna,se cerraron hace mas de cincuenta años,pero encontrar algo parecido a los antiguos guettos judíos,con víctimas que aún pueden evitarse,está a la vuelta de la esquina.

2 comentarios:

simalme dijo...

Le pongan el nombre que le pongan, sigue habiendo campos de exterminio.

Alan dijo...

Pues va ser que si..es una cuestión de terminos.